El Blog de María Durán

Breve historia del Masaje Sueco

Breve historia del Masaje Sueco

El masaje sueco es el tipo de masaje más popular en occidente desde que a principios del S XX fuese establecido por el sueco Henrik Ling. Tan popular es que, a día de hoy, se puede considerar el masaje sueco como el método de masaje “estándar” en todo occidente.

Una brevísima historia del masaje sueco

Henrik Ling partía de una tradición de masajes que combinó con nuevas técnicas (viejas técnicas, en realidad, provenientes de otras tradiciones y que Ling reutilizó) para formar el conjunto de técnicas a las que hoy se conoce como “masaje sueco”. Ling conocía bien las técnicas de masaje más utilizadas en occidente, particularmente en Suecia y tomó contacto con las técnicas orientales mediante distintos estudios y directamente, durante un viaje que realizó por China en el que aprendió algunos de los principios utilizados en los milenarios usos asiáticos.

Lo curioso es que, como tantos otros avances de la humanidad, el masaje sueco tiene una sorprendente conexión con en el mundo militar. Ling, además de desarrollar el actual sistema del masaje sueco, fue también el creador de la conocida “gimnasia sueca” que desarrolló como un método de trabajo para poner al ejército sueco en forma después de que éste hubiese sufrido una dolorosa derrota militar.

Práctica del Masaje Sueco

El masaje sueco combina el uso de técnicas “activas” y “pasivas” así como el uso de aceites que tienen una función doble. Por una parte reducen la fricción con la piel y, por otra, tienen efectos beneficiosos por la absorción a través de la piel. Los movimientos clásicos del masaje sueco son el effleurage, el petrissage, la presión de puntos, la fricción profunda, los rodillos el tapotement y el cepillado.

El orden y la combinación de las técnicas son importantes y varían en función de los efectos deseados. Algunas de las técnicas favorecen la relajación, mientras que otras resultan más apropiadas para la presión arterial o la energización del cuerpo. Por supuesto, la correcta aplicación del masaje sueco exige que el masajista tenga un correcto dominio de todas las técnicas, dominio que sólo se alcanza mediante el entrenamiento y la experiencia (en nuestro centro, por cierto, esa experiencia es de más de veinte años) aunque, por otro lado, siempre existe esa cualidad inasible del don natural que sólo algunos poseen sin que hayamos llegado a saber por qué.

Por lo general se suele hablar de dos tipos de masajes suecos, en función de los objetivos que se deseen alcanzar. Por una parte está el masaje “terapéutico” y por otra el llamado masaje “de relajación”. En ambos casos es fundamental conseguir que el paciente se encuentre cómodo. Como en casi todas las técnicas de masaje, el masaje sueco tiene la ventaja (desde el punto de vista terapéutico) de que permite focalizar muy bien el trabajo en zonas determinadas del cuerpo. Además, la comunicación entre el masajista y el receptor del masaje también permiten regular la técnica y dirigir el mismo. Es importante recordar que el masaje sueco es una técnica totalmente indolora, por lo que, si se produce la menor molestia, se puede (y se debe) comunicar al masajista de inmediato.

Comments (1)

  1. Felicidades por el artículo. Esta información es demasiado importante para las personas que nos interesa aprender todos los días sobre los masajes, y por supuesto para los que no. Yo trabajo para una compañía que sube información a un blog relacionado con masajes. Este texto está muy bueno y completo. Las maravillas que nos proporciona el masaje no se pueden comparar con ningún otro método o medicina de la actualidad. Todo el cuerpo encuentra una conexión fuera de lo normal con el frote de la piel. Un Saludo desde Costa Rica!

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